Le abrí la puerta a Febrero.

Culpable… Me declaro culpable de vivir eternamente enamorada del amor, comencé a amarlo desde tan temprana edad que ni sabía que significaba o de que formas llegaba, culpable de haberlo puesto en aquella repisa tan difícil de alcanzar, culpable de idealizarlo a niveles inimaginables gracias a todas las películas románticas existentes que me dedique a…